Anhídrido sulfuroso (SO2): Llamado comúnmente dióxido de azufre. Combinación química del oxígeno y azufre. Posee importantes propiedades, ya que es fundamental en la conservación de los vinos.
Anhídrido sulfuroso (SO2): Llamado comúnmente dióxido de azufre. Combinación química del oxígeno y azufre. Posee importantes propiedades, ya que es fundamental en la conservación de los vinos.
Un nuevo sistema de control de calidad implementarán los productores de vinos de Burdeos, pese a que aún no ha sido del todo aprobado.
Se trata de un mecanismo por el cual los vinos serán evaluados por un grupo independiente de profesionales, distinto a los del Institut National de l’Origine (INAO), que son los que efectúan los controles.
El nuevo sistema incluye la evaluación de toda la cadena de producción de los vinos, desde los viñedos hasta la botella y no como ocurría antes, en que únicamente se evaluaba el producto terminado.
Además, los vinos serán analizados a partir de una prueba aleatoria básica, previa al embotellado, distinto al procedimiento actual, en que los productores enviaban las muestras de prueba. De esta manera, se busca evitar diferencias entre las muestras enviadas y las que efectivamente se embotellan.
Este nuevo control, agregan los productores, tomará más tiempo pero confían en que dará más credibilidad a los vinos franceses. Sin embargo, otros señalan que éste sólo dará validez a aquellos vinos que hasta ahora figuran en los registros como de “baja calidad” y que representan entre el 1% y 2% de los vinos que son rechazados por el actual sistema.
Fuente: Decanter
Viña Astaburuaga, Sagrada Familia
Marcas Vinos Chilenos:
- Corral del Sol
- Viña Astaburuaga Ltda.
La fusión entre Viña San Pedro y Viña Tarapacá, que se consumó en los últimos días –y que dará origen al segundo mayor grupo vitivinícola de Chile– también impactará en la competencia por el comercio exterior argentino de vinos de alta calidad.
Ello, porque San Pedro es dueña de Finca La Celia, en Valle de Uco, y Viña Tarapacá de Bodega Tamarí, ubicada en Maipú. Ésta última es uno de los activos involucrados en la operación, por la que San Pedro (del holding CCU, controlada por el grupo Luksic), se quedó con el 25% de las acciones de Tarapacá, a cambio de unos U$S 33 millones. Viña Tarapacá pertenece a Southern Sun Wine Group (manejado por la Compañía Chilena de Fósforos).
Aunque las partes insisten en que todo es muy incipiente, los números de las filiales mendocinas permiten proyectar una facturación conjunta en exportaciones cercana a los U$S 12 millones anuales. A nivel global, se parte de 125 millones en ventas totales, con la previsión de duplicar ese monto en el corto plazo.
En el mercado trasandino, la fusión consolidará su posición detrás del líder, Concha y Toro, y por encima de Santa Rita, que también tiene su emprendimiento mendocino, Doña Paula.
Los planes
El pasado 24 de julio la plana mayor de San Pedro estuvo en Mendoza, pero desde Finca La Celia tratan de bajar el tono a los planes futuros.”Por ahora cada bodega sigue trabajando por su cuenta hasta que termine el due-dilligence recíproco”, señaló la gerente de marketing, María José Coll, para señalar que, aunque no hay pautas aún sobre la nueva marca, la primera medida adoptada por la matriz chilena es “integrarse en el mercado doméstico”.
Visto desde lo productivo, entre los viñedos de Argentina y Chile el nuevo grupo dispondrá de una superficie de 4 mil hectáreas en total y un volumen global de 120 millones de litros elaborados. Por lo pronto, Tamarí, que no dispone de producción propia, se abastecerá de las 650 hectáreas de La Celia en el Valle de Uco.
Dentro de los U$S 42 millones que factura VT la incidencia de Tamarí se reduce al 2%, aunque con perspectivas de crecimiento. La bodega situada en el distrito maipucino de San Roque, exporta casi toda su producción y recién en 2007 con distribuidor en Buenos Aires.
Fuente: Diario Los Andes
Guillermo Luksic explica los alcances de la fusión de las viñas San Pedro y Tarapacá. Reconoce que comprarán nuevas viñas si se presentan oportunidades y que le gustaría subir su presencia en el exterior.
-¿Cómo surgió la fusión?
-A fines del primer trimestre tomamos contacto con José Luis Vender y Gonzalo Romero (accionistas controladores de Tarapacá). Los tres somos oficiales de la Fuerza Aérea y nos conocimos hace muchos años cuando hicimos el curso. En una actividad relacionada con ese tema, vimos qué podríamos hacer o pensar en conjunto. Esto se dio a partir del mes de marzo, cuando nos juntamos con José Luis y dijimos ‘bueno, por qué no vemos qué sentido y atractivo podría tener una fusión entre estas dos viñas’. Ello considerando que la industria vitivinícola está atravesando una situación complicada por factores externos: el tipo de cambio no ayuda, el costo de los insumos y de la energía sube, y el mercado internacional es muy competitivo.
-¿Y qué gana con la fusión?
-Esta fusión es muy complementaria en términos de productos y genera una serie de sinergias que contribuyen a que el negocio pueda desarrollarse de mejor forma, en momentos en que la industria atraviesa tiempos complejos.
-En nuevas adquisiciones San Pedro ha tenido altos y bajos en los últimos años. ¿Se necesitaba una operación como ésta para darle un nuevo impulso?
-Cuando asumí la presidencia del directorio en 2005, lo hice para estar más cerca del negocio, convencido de que ofrece grandes oportunidades. El 2007 la compañía tuvo utilidades, como consecuencia de una serie de cambios. Hemos incorporado tecnología de punta y nuevos procesos productivos, cuyos resultados se han ido materializando paulatinamente y se han traducido en un mejor desempeño de la viña en los últimos tres años. Hoy tenemos vinos de mejor calidad, marcas mejor posicionadas y un equipo enológico de primer nivel. Asimismo, hemos ido ganando escala con la compra de viña Leyda y el porcentaje de Dassault en Altaïr, y hoy a través de la fusión con Tarapacá.
-¿Quieren seguir ganando economías de escala?
-Sí. El negocio vitivinícola requiere de escalas mínimas y las innovaciones que hemos implementado en los últimos años apuntan en esa dirección, y por supuesto la fusión con Viña Tarapacá. Me imagino que una vez que completemos el proceso evaluaremos otras alternativas para seguir creciendo. Tanto el crecimiento orgánico como la incorporación de nuevas viñas, a través de fusiones o adquisiciones, son el camino que nos interesa seguir.
-¿Y buscar alianzas en el exterior o nuevas inversiones?
-Como concepto general, es momento de empezar a pensar en el mundo. La globalización es una realidad que debemos reconocer y aprovechar, y me parece que Chile se ha quedado un poco atrás. El grupo ya ha iniciado un decidido proceso de internacionalización, que también es válido para el negocio del vino. Hoy el mundo presenta oportunidades muy atractivas. EEUU, por ejemplo, es una alternativa interesante para tener una viña.
-¿Están pensando en comprar o hacer cosas en EEUU?
-En este momento nuestra prioridad es concretar el proceso de fusión y alcanzar las ventajas competitivas asociadas a ella. Una vez finalizado, vamos a evaluar distintas alternativas para seguir creciendo.
-¿Afuera piensan ir solos o con alianzas?
-Siempre hemos tenido preferencia por tener el control de las empresas en las que participamos. Lo que es posible materializar a través de alianzas, que también es válido para el negocio del vino. Hoy el mundo presenta oportunidades muy atractivas.
Fuente: La Tercera
Variedad: Carménère
Cosecha: 2006
Origen: El valle de Rapel tiene un clima mediterráneo templado, con inviernos fríos y lluviosos, y veranos con días cálidos y noches muy frescas. Los vinos que provienen de los viñedos de este valle son profundos, complejos y bien estructurados. Sus suelos son de fertilidad media, con importantes zonas pedregosas en la superficie.
Lanzamiento al Mercado: Enero de 2007
Alcohol: 13,4º
pH: 3,64
Acidez Total: 3,21 G/L
Proceso de Vinificación:
Las uvas especialmente seleccionadas para este vino fueron cosechadas a mano en su punto óptimo de madurez a fines de abril. La fermentación se llevó a cabo en estanques de acero inoxidable durante 15 días bajo condiciones controladas, luego de lo cual tuvo una maceración post fermentativa por otros 10 días más. Un 50% de este vino fue envejecido en barricas de roble francés durante 9 meses.
Nota de Cata:
Este vino presenta un bonito color rojo rubí de buena intensidad. En nariz muestra agradables aromas de frutos rojos maduros y madera, buena cantidad de especias y una leve nota herbácea. En boca es frutal y bien estructurado, denso, gustoso, con un final largo y persistente.
Anhídrido carbónico: Responsable de las burbujas y sensación de efervescencia de los vinos espumantes o burbujeantes.
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